jueves, 22 de junio de 2017

Miércoles

Eráse una vez que sea era un miércoles maldito.
Aquel día, como otro cualquiera, se levantó de la cama y fue al baño como todas las mañanas. 
Tras abrir la puerta de la habitación un torrente de agua le empapó hasta las rodillas y su semblante de buenos días se tornó rojo de ira. Su pie izquierdo fue el primero en dar el paso hacia el caos del baño,  que una vez más había decidido declararse en rebeldía y sacar de quicio a la inquilina de su humilde hogar.
Tras decidir que hacer sus necesidades básicas habían dejado de ser una prioridad en ese momento,  se dispuso a intentar achicar el agua que se había abierto paso por toda la estancia. 
Al menos no he necesitado mi equipo de snorquel,  pensó tras terminar de escurrir la fregona,  que presumía de ser ultra absorbente. Dejó a su amiga tras la batalla y casi pudo escucharla suspirar tras la tediosa faena. 
Bien,  ya podía empezar el día en el baño como le gustaba. Desayunar,  leer las noticias del día y… ¡maldita sea! ¿otra vez?
Sus pupilas dilatadas miraban hacia la puerta del baño mientras veía como el vater asomaba provocativamente un hilillo de agua como la pierna de una stripper en un show erótico.  
Allí estaban otra vez la fregona y ella danzando mientras dejaban el suelo como una patena. Fregona tragaba tanto líquido que estaba ya tan ebria y pesada que era imposible sostenerla. 
Tras estar varias horas detrás de la rebeldía de su baño y compadeciendose de la fregona, decidió llamar a un fontanero y poner fin de una vez a la incontinencia de su vater. 
Martasky

martes, 20 de junio de 2017

Mi otro yo

 Hace un par de años descubrí a la otra "Marta" que vive en mi interior.

¿Queréis saber la verdad? A esa otra "Marta", la odio.

No os estoy hablando de un trastorno psicológico. No tengo trastorno múltiple de personalidad, tranquilos.

Os estoy hablando de un ser con vida propia que iba creciendo en mi desde los 10 años (y no, no era un bebé) que me molestaba, me dolía y me hacía perder los nervios muchas veces.

Ese ser siniestro que crecía en mí, hacía que me sintiese muchas veces enferma, cansada, de mal humor y con ganas de llorar a todas horas y me provocaba un dolor indescriptible, pero yo lo achacaba a mi amiga la menstruación... ya sabéis... esa que viene a visitarnos a las mujeres cada mes (o no, depende de lo puñetera que sea). Porque sí, todas las mujeres recibimos la visita de esa señora que nos desangra vivas y de la que nos alegramos recibir su visita sino estamos esperando otra cosa... La regla, señoras y señores.

Desde que tengo uso de razón recuerdo tener reglas muy dolorosas y yo le echaba la culpa a ella de mis constantes días en  la cama, derrotada cual guerrera después de la batalla, pero resulta que hace solo unos años atrás comencé a encontrarme realmente mal y no había prueba médica que me resolviese la angustiosa duda de lo que me estaba pasando...

Imaginaos un año y medio visitando urgencias cada mes y que cada mes te mandasen a casa diciendo que no veían nada, que era una quejica, que era psicológico... Un sin vivir, ¿no? Pues ahora imaginaros estar un día en la sala de urgencias intentado llenar un botecito de muestras y haber bebido dos litros de agua en una hora y no ser capaz de llenar ni con una sola gota ese dichoso bote.

"Si no lo llenas no podemos hacerte prueba de orina"

¡¿Dónde te graduaste?! !¿En la feria?! No se les pasó por la cabeza que igual tendrían que hacerme otras pruebas para dar con el problema, no, se lo tuve que decir yo. Sí, yo, que estudié un FP de Turismo... Vamos, que les dije qué tour turístico deberían hacer por mi anatomía...

En fin, sondada, un día en el hospital, no saben qué tengo... resumen: Eres un Expediente X

Y sí, me fui muy "tranquila" para casa.

Al cabo de unos meses, por suerte, pudieron verme en otro hospital y ¿sabéis que? Sólo con contarles lo que me pasaban, dieron con mi otro yo, pero para estar seguros, me hicieron una resonancia magnética. Para los que nunca la hayáis hecho, no sabéis de lo que os libráis y deseo de todo corazón que nunca tengáis que entrar en una maquina que es como si te encerrasen en un ataúd y escuchases los sonidos de ultratumba de banda sonora. ¡Qué horror! Qué mal lo pasé, os lo juro. No sabía que tenía miedo a los lugares estrechos hasta que me metieron ahí.

En fin, cuando salí me lo confirmaron. Te presentamos a tu otra mitad, Marta, se llama Endometriosis y es grande y hay que operar.

¿Endoqué? Sudores fríos, lágrimas saladas y piernas de gelatina.

No la conocía  pero al parecer llevaba conmigo desde los 10 años y la muy $%"&'! venía de la manita de la regla.

Y ¿por qué digo que es mi otro yo? pues porque es crónica. A pesar de haberme operado para sacarme un trozo de ella, (un trozo bien grande que me apretaba la vejiga y el recto,  por eso no podía llenar botecitos) Endo sigue conmigo forever and ever.

Ahora me la tomo con humor y aunque la odio, la llevo conmigo con resignación, aprendiendo de ella lo que puedo y lo que me deja.

La Endometriosis es una enfermedad que afecta a una gran cantidad de mujeres en todo el mundo,  que causa mucho dolor y en muchos casos infertilidad. Porque no sé si lo sabéis, pero la regla, no duele. A ver, da alguna molestia, es engorrosa y nos cae mal a todas, nos tiene alteradas las hormonas y lloramos, reímos y nos enfadamos todo en el mismo minuto,  pero la regla si duele mucho, si no te deja levantarte de la cama, si te provoca vómitos, bajadas de tensión, cansancio extremo, es que no es una regla normal, e igual, lo mejor es hacerse un chequeo.

Cito lo que la Wikipedia define como Endometriosis:

La endometriosis consiste en la aparición y crecimiento de tejido endometrial fuera del útero, sobre todo en la cavidad pélvica como en los ovarios, detrás del útero, en los ligamentos uterinos, en la vejiga urinaria o en el intestino. Es menos frecuente que la endometriosis aparezca fuera del abdomen como en los pulmones o en otras partes del cuerpo. Se han descrito casos raros de endometriosis incluso en el cerebro. No existe cura para la endometriosis, aunque existen diferentes tratamientos que incluyen analgésicos para el dolor, tratamiento hormonal y cirugía.

Hasta que no me descubrieron a Endo, yo no tenía ni la más mínima idea de lo que era pero por fin conocía a quién me había estado dando guerra durante todos estos años. Sabía por fin que no era un expediente X y que no estaba loca, que no era una quejica y que todo tenía un nombre y apellidos. Señoras y señores... ¡NO ESTOY LOCA NI SOY UN EXPEDIENTE X! (emoticono de la bailaora de whatsapp)

Así que queridos míos, aquí os presento a Endometriosis. Deseadle suerte porque aunque ella me quiera aguar la fiesta de la vida, yo voy a seguir sonriéndole y haciéndole una peineta bien bonita.

¡Que tengáis buen día soñadores!

Martasky





jueves, 15 de junio de 2017

Invasión

Salieron  esa noche de camino a su trabajo, dejando a los pequeños en casa. Era una noche calurosa de verano que amenazaba tormenta.

Entraron a oscuras como siempre a su departamento y comenzaron su jornada laboral. No podía imaginarse que al cabo de unas horas una luz se encendería y ocurriría la catástrofe.

En la lejanía, el sonido de un trueno dio el pistoletazo de salida a la lluvia torrencial de principio del verano.

Cu, de apellido Caracha, se encontraba haciendo la ronda junto a la puerta del cuarto de baño, podía escuchar las gotas de lluvia golpeando los cristales de la ventana cuando una luz se encendió y una ser humana se le quedó mirando con cara de asco y empezó a dar pequeños saltitos de angustia.

Cu intentó escabullirse por la rendija de la puerta pero el sonido seco del aire cortándose al movimiento véloz de la zapatilla le paralizó y un segundo después su vida se apagó.

Mientras tanto, al otro lado de la estancia un compañero de Cu presenciaba todo lo ocurrido y procedía a dar la voz de alarma. Comenzaron a realizar la evacuación sin ser vistas a través de las grietas y pequeños agujeros de la pared.

Esa misma noche, esperaron a que los humanos durmiesen y buscaron los restos de Cu en balde...

No había nada que hacer, a partir de ahora tendrían que ser cuidadosas y no dejarse ver. Decidieron organizarse para establecer un nuevo horario laboral ahora que su departamento había sido invadido por humanos. Saldrían más tarde y sólo al estar seguras de que no merodeaban cerca sus mortales enemigos. Decidieron dejar dos días de margen para que la humana pensase que Cu era la única que había en el departamento y así poder volver a trabajar,  y tras esos dos días comenzar la jornada laboral tomando todas las precauciones que estipulaban los estatutos, pero desaparecieron tres miembros más de la colonia.

La humana era lista y sigilosa, se movía en la oscuridad y encendía la luz en el momento oportuno para poder darles caza...

La comunidad estaba asustada, la humana había dejado huerfanos y viudas a una cantidad considerable de miembros de la colonia y ya nadie se atrevía a salir.

Tras dejar cuatro días de margen para guardar luto y cambiar de estrategia decidieron salir poco a poco y cada vez más tarde, asegurandose antes de que los humanos ya se habían ido a dormir.

Una noche húmeda, un miembro joven de la colonia llamado Cutia, decidió aventurarse a inspeccionar el cuarto de baño.Antes de salir por la rendija del lavabo, prestó atención a los sonidos que escuchaba a cerca. La puerta estaba cerrada y la humana estaba viendo la televisión. No escuchaba la voz del humano, por lo que supuso que no estaría. Salió disparada y bajó por el pie del lavabo y se metió en una cajita húmeda que tenía algo delicioso en su interior. Sorprendida y entusiasmada, decidió salir despacio y observando bien el terreno en busca de algún peligro que le impidiese volver a la colonia a comunicar su descubrimiento. Cuando comprobó que el terreno parecía seguro, subió corriendo por la columna del lavamanos y desde la cumbre observó la cajita que contenía comida, su tesoro. De pronto, la luz del baño se encendió y se abrió la puerta. Un humano alto se le quedó mirando y exclamó: oh oh, CARIÑO!!

Al otro lado de la puerta Cutia pudo escuchar a la vil humana exclamar: ¿otra? ¡mátala!

Cutia salió corriendo hacia el desagüe y escuchó el golpe seco de la zapatilla tras de si. Sintió el golpe, pero siguió corriendo hacia el desagüe, se coló y escuchó al humano maldecir. Cogió aire con su traquea y volvió a soltarlo. Se frotó las antenas y aliviada, salió como un rayo directa a la colonia a través de las alcantarillas.

Una vez  en la colonia, vislumbró que la mayoría de sus compañeras estaban inquietas y asustadas. Se apresuró y fue directa al puesto de mando donde se encontraba Blattodea, el jefe al mando después de la muerte de Cu. Blattodea era grande, de un color oscuro y tan fuerte que parecía imposible de romper.

"He sobrevivido a un golpe de zapatilla" relató orgullosa Cutia. "Además, he encontrado una caja con alimento en la que podemos escondernos mientras comemos, Blattodea"

Blattodea se acercó a Cutia y le felicitó por su suerte y enseguida se percató de que tenía un ala doblada. La envió de inmediato a la sala de recuperación donde se encontraban también algunas compañeras que se habían puesto enfermas tras los días de inspecciones por el departamento.

Cutia se acomodó juntó a sus compañeras y observó el panorama. Varias estaban patas arriba, con las patas tiesas y algunas con un ligero tic. Los nidos que había sido vigilados, estaban podridos y no había rastro alguno de vida en su interior.

¿Que estaba pasando? ¿Por qué estaban muriendo? Cutia comenzó a convulsionar mientras buscaba con la mirada a Blattodea. Sus miradas se cruzaros y se cogieron de las patas. Cutia sentía como se alejaba más y más de su cuerpo...

...

Mientras tanto, en el piso, el ser humano le preguntaba a la ser humana.

"Cariño, ¿que son estas cajas negras que hay en el suelo de la despensa, el baño y la cocina?"

La mujer puso cara de lástima y contestó:

"Es lo único que se me ocurrió para ahuyentar a las cucarachas de casa. Son trampas con veneno que las mata a ellas y a sus huevos en los nidos."

Martasky


miércoles, 14 de junio de 2017

Nadie dijo que seria fácil

Escuchando la canción de The Scientist de Coldplay. ...

¿Nunca os ha pasado que hay una canción que escucháis y os resetea? Venga, pensadlo... si, ¿no? ¿Cuál es? ¿Estáis sonriendo?... Bien, esa era mi intención.

Yo tengo dos canciones, ambas de Coldplay que me ayudan a resetear cuando me encuentro en un estado de ánimo bajo. La otra es Fix You... muy apropiada, ¿no?

Hace una semana escasa que me he mudado a un nuevo país para empezar de nuevo, para darle una oportunidad a creer que todo es posible si uno quiere luchar por sus sueños. Igual muchos pensáis que para eso no me hacía falta mudarme e igual tenéis razón, no lo sé, sólo sé que necesitaba este cambio.

Pues bien, aquí me hallo, una semana después en  un país que creía conocer y que me esta sorprendiendo tanto para bien como para mal. No voy a negar que tengo miedo, no voy a negar que las cosas no están saliendo como me imaginaba que saldrían en un principio, pero igual es todo porque a veces peco de soñar demasiado y me pierdo en las nubes y no veo la realidad... más bien la veo distorsionada... si, creo que esa es la palabra y toda esta distorsión me marea y me baja el animo de vez en cuando, bueno, eso y las hormonas que son mis "mejores" amigas siempre que se avecinan cambios... y este calor infernal.

Lo bueno, la experiencia, la posibilidad de vivir de manera independiente con el amor de mi vida y poder vivir juntos estas aventuras, la comida, el clima, poder tener internet al fin en casa ( jajaja ). Lo malo, lavadora estropeada, visitantes de las alcantarillas ( que en el fondo me están ayudando a escribir un microrrelato de humor negro que me esta gustando bastante ) el vater que pierde agua, los titulares macabros del periódico...

Tengo mucho que agradecer y a quienes agradecerles esta oportunidad, primero porque es algo que quería hacer y segundo porque me han ayudado a hacerlo realidad y como nadie dijo que era fácil, ahora nos toca trabajar muy duro para hacer realidad nuestros sueños y poder un día mirar atrás, volver a este momento y decir con orgullo: lo hemos conseguido.

Espero no equivocarme, pero tengo el presentimiento que, aunque aquí todo es nuevo y nos va a costar acostumbrarnos a este estilo de vida, las cosas nos van a ir bien. Nos va a llevar tiempo, pues nada se consigue de un día para otro sino se lucha por ello, nos va a costar sudor y lágrimas, horas de nuestras vidas y mucho esfuerzo, pero al final lo conseguiremos, estoy segura. Y cuando mi estado anímico decaiga, "Fix You" y "The Scientist" estarán en mi lista de reproducción para resetearme y "A Head Full of Dreams" también, porque nunca voy a dejar de soñar y siempre lo haré o lo intentaré hacer con los pies en la tierra, con el apoyo de mi familia y amigos y con la cabeza bien alta, esforzándome al máximo.

Y vosotros, ¿soñais con los pies en la tierra? ¿cuál es la banda sonora de vuestra vida?

Gracias por leerme, nos leemos en el próximo post que seguramente tenga como  protagonistas a mis inquilinos no deseados.

Un beso.

Martasky

domingo, 11 de junio de 2017

Invierno inusual (30/12/2016)

La luz del sol entraba por la ventana y acariciaba su piel. A lo lejos unas ramas bailaban con el viento mientras un brisa extrañamente cálida se colaba por la ventana.
Nunca le había gustado el invierno. Era triste, frío y melancólico. Este año estaba siendo muy diferente, era casi primaveral. Algunos arboles empezaban ya a florecer y la luz atípica iluminaba el ambiente.

Se respiraba un algo diferente. ¿Qué podía ser?

Se incorporó en la cama dejando que ahora el sol alcanzase su rostro y por la ventana pudo ver a un ser que trepaba con esfuerzo las ramitas del árbol que estaba justo enfrente.

Parpadeo dos veces y se acerco corriendo a la ventana. ¿Que era eso? ¿Un duende? ¿una hada?
Volvió a parpadear por si su vista le estaba jugando una broma, pero alli seguía intentando cogerse a una ramita mientras desenganchaba su ropa raída que había sido atrapada por una astilla.

Salió corriendo de la habitación y bajo las escaleras para salir al jardín.

Oh! Era un ser mágico y semi transparente pero parecía debil y cansado.

¿Necesitas ayuda?-preguntó.

El ser se asusto y llevo una de sus pequeñas garras al pecho donde se podía apreciar como se movía a gran velocidad. Por una fracción de segundo se miraron y el ser intentó desaparecer… lo intentó porque chasqueo los dedos repetidas veces y nada ocurrió.

Resignado al verse débil y descubierto, entonó unas palabras con una voz chillona que hacía sangrar los oídos.

“Soy el espíritu de la Navidad. He llegado hasta aquí arrastrandome y sólo pido que me ayudes a llegar hasta la punta más alta de este árbol para poder morir en paz.”

¿Morir?- se extraño- ¿Por qué quieres morir?

“No seas ingenua, tu y yo sabemos que por este año ya se acabó. Mi tiempo se agota y sino me ayudas quedaré aquí atrapado y no podré volver el año que viene”

Pero si mueres ¿como vas a volver?- preguntó la chica con los ojos como platos y aterrada ante la idea de ayudarle a morir.

“¿Acaso no vuelvo todas las navidades?” – preguntó el duendecillo.

Pero ¿cómo? Si mueres, ¿cómo puedes volver todos los años? – quiso saber ella cada vez más intrigada.

El duendecillo puso los ojos en blanco, como si aquella conversación la hubiese repetido ya un millón de veces y acto seguido gritó:

“¡MAGIA NIÑA!”

¿Magia?

“Si, magia. Es la magia de la Navidad. Cada año cuando se acercan estas fechas renazco de entre las risas, los corazones vibrantes de ilusión y la esperanza de conseguir que tus más profundos sueños se hagan realidad el próximo año. Cuando acaba la Navidad muero, al igual que todos los buenos propósitos.”

No podía ser, no podía creer que muriese así, sin más.

No es posible- dijo ella atemorizada. Yo no deseo que mueras. Si es verdad lo que dices y estas aquí por todo eso que las personas sentimos durante estas fechas, yo no quiero que mueras. Quiero que vivas y traigas contigo todos los días esos bellos sentimientos, que esas esperanzas de cumplir sueños se hagan realidad, que mi corazón vibre cada día de ilusión y emoción y que cada año al llegar estas fechas, seas todavía más significativo, más real y que cobre más sentido todo lo que en esta vida queremos, que es vivirla y sentirla con todo nuestro corazón.

La ropa del duendecillo cambió de repente. Su atuendo andrajoso se tornó en un trajecito brillante, pulcro y sin ningún hilo fuera de su sitio. Su mirada triste y dura se volvió brillante y llena de vida aunque aun se podía observar en ella un asomo de nostalgia.

“Oh, niña. Ojalá todo pudiese ser así. Yo formo parte de ti y es solo tuyo el trabajo de mantenerme con vida todo el año. Yo no soy más que un producto de tu alma y que asoma la cabecita cada invierno para recordarte todo aquello que quieres y deseas cumplir.”

Con un salto digno de un gran felino, trepó a lo más alto del árbol y junto a un chasquido de dedos desapareció.

Con un respingo parpadeo un par de veces. Estaba de nuevo en la habitación, tumbada en la cama. Fuera estaba nublado, pero un rayo de sol se abría paso entre las nubes e iluminaba aquel árbol solitario del jardín.

Sonrió… Solo faltaban unas horas para que el año llegase a su fin. Un fin que abría la puerta a un nuevo comienzo. Ahora sabía lo que tenía que hacer. Mantener vivo ese espíritu y que así cada año en lugar de tener un fin, fuese siempre una continuación de la lucha día a día por cumplir y ver florecer cada uno de sus sueños.

Gracias invierno inusual.
Martasky

viernes, 9 de junio de 2017

Dibujar

Cuando era más joven descubrí que algo que me ayudaba a relajarme además de escribir, era dibujar.



Muy pocos dibujos eran míos, casi todos eran copias de personajes de mangas que me gustaban o paisajes que me inspiraban. Hace ya muchos años que no lo hago y cada vez me apetece más retomarlo como terapia en momentos de desconexión, solo que ha surgido un pequeño contratiempo... no veo un pimiento... a veces descubro un dibujo que me encanta e intento recrearlo y termino más estresada que relajada. ¿No os ha pasado?




Cuando era adolescente soñaba con escribir mi propio comic y a día de hoy lo veo realmente difícil, aunque no imposible. Sigo escribiendo y dibujan... bueno, siempre puedo empezar a dibujar y probar a ver que pasa. Desde luego que no lo haría para hacerme un hueco en el mundo del noveno arte ni mucho menos, sino para demostrarme a mi misma que soy capaz de hacerlo y que aunque no vea tan bien como en mi adolescencia, poder añadirlo en mi curriculum personal ( esa lista de "cosas que hacer antes de morir).

¿Por qué no? La cuestión es buscar en el dibujo la manera de encontrarme a misma y empezar a experimentar para alcanzar mi propia identidad.



Dibujar es para muchos una vía de escape y cuando no eres un as en la materia ( como es mi caso) ver ilustraciones es el billete para viajar dentro de las lineas de imaginación del ilustrador. Hay ilustraciones mágicas que transmiten sentimientos cuando las ves por primera vez... y cuanto mas te detienes a observarlas más te cautivan con sus detalles. Es realmente un arte fascinante y que requiere de mucha práctica y esfuerzo por parte de los ilustradores que dedican muchas horas para crear algo que ayuda a distraer y a disfrutar de un dibujo.

Dibujar y disfrutar de un buen dibujo es para mi un estilo de vida y por ello leo comics, compro artbooks y disfruto al máximo de este mundo mágico y cautivador.

Martasky

Reflexionando

Hace unas semanas que no me paso por aquí. Estoy bastante ocupada y he dejado un poco de lado el blog.

Hoy quiero a hablar sobre la amistad y el tiempo. Llevo mucho tiempo pensando en ello y la verdad es importante para mi deshacerme de este peso que llevo encima.

¿Tan difícil es sacar una hora o media hora de un día para quedar con los amigos?

No entiendo cómo a veces la gente se contradice tanto respecto a esto. En mi opinión, cuando alguien no puede sacar ni media hora para quedar contigo en un mes o dos es porque la verdad no merece la pena esa amistad,  no? O ¿es que estoy yo equivocada? ¿Acaso con hablar de vez en cuando por whatsapp o redes sociales ya hemos cumplido? Vivimos en un mundo en el que el tiempo se ha vuelto en nuestra contra y en el que las redes sociales son su mayor aliado.

Trabajamos tanto para tener una vida digna para que después, en el día a día, no  la disfrutemos y vivamos agobiados pensando que llegamos tarde a todos lados o que no llegan las horas de una semana para ver a todos tus amigos. Amigos que igual hace meses o años que no ves a pesar de vivir en la misma ciudad/pueblo... pero espera... ¿son amigos si ha pasado tanto tiempo? ¿Es el tiempo que pasamos con nuestros amigos lo que define la fortaleza de una amistad?

¿Qué es y en qué se basa una buena amistad?
Para mi la amistad se basa en la comunicación, la confianza y en el respeto mutuo. Una amistad sólida debe tener esos tres pilares y como toda buena construcción arquitectónica, verificar cada cierto tiempo que no hay grietas en ellos. Cuando hay una grieta aparecen en la escena la sinceridad y el perdón.  Hay que ser sinceros con uno mismo y con los demás cuando se cometen errores y perdonar siendo sinceros y sin rencores. Porque perdonar es eso, reparar el daño siendo sinceros.

En Japón cuando una figura de cerámica se rompe, la recomponen con un pegamento muy fuerte que después recubren con polvo de oro mostrando así las grietas y creyendo así en la filosofía que lo que fue débil y se recompuso se hace fuerte y bello. La amistad debería ser así,  que transcurrido el tiempo, los errores que se hayan podido cometer queden en el recuerdo y hagan más fuerte la amistad a través del perdón sincero.

Suena muy bien, no? Pero a veces, por mucho que uno se esfuerce no siempre es así. El tiempo sana las heridas, pero también abre brechas muy grandes que ni con todo el pegamento del mundo se pueden volver a unir.

Creo que cuando a una persona has dejado de importarle no merece la pena seguir esforzándote en recuperarla, porque solo terminarás haciéndote daño y dañando aún mas lo que fue una amistad sólida que terminó por la falta de interés y falta de tiempo.

A veces la distancia se mide en ganas, no en kilómetros.

Martasky