miércoles, 15 de enero de 2014

Esto no es lo que pretendía.

Buenos días. ¿Buenos? Y un cuerno!! Llevo una hora intentando actualizar el blog!! Una maldita hora. Al final he optado por actualizar através de mi mierdamocil. No es naaaaada comodo, pero como me prometí a mi misma que el blog estaría en activo, no voy a dejar que la maldita conexión a internet me lo impida.Y es que no era esto lo que tenia pensaso publicar hoy, pero ya que estoy voy a proclamar bien alto mi queja: Maldita conexión wiffi robada del bar de enfrente !! Llamad a R y comunicadles que no os va internet desde hace un par de semanas... puede que haya sido la tormenta!! Tengo cosas que hacer!! xD Ala. ya esta!!! Buenos días a todos!! 

viernes, 10 de enero de 2014

La fabrica de los sueños.

Era mi primer día en aquella ciudad desconocida. Las clases en  la universidad no eran como yo las recordaba. Pero como iba a recordarlas si nunca había pisado una universidad hasta aquel día. 

Probablemente mis recuerdos sobre este lugar había sido creados por la infinidad de novelas que he devorado a lo largo de mi vida. Siempre he leído libros en los que la Universidad es el rincón especial del protagonista que parece que ha llegado al único sitio donde encaja realmente, que es la razón de su existencia y que todo ello le produce tanta satisfacción, que no recuerda siquiera que acaba de mudarse a una nueva y desconocida ciudad.


Las clases no podía haber ido peor. Me sentía completamente fuera de lugar, como si aquella aula inmensa llena de gente conversando entre sí, emocionada y revolucionada no hubiese hecho más que mirarme de forma extraña. Aunque en realidad si que lo había hecho.


Cuando por fin terminaron las clases, lo que menos me apetecía era encerrarme en la habitación de la residencia, donde seguramente tendría que compartir habitación con alguna chica pija, enloquecidamente obsesionada con su maquillaje, su físico y la fiesta de bienvenida a los nuevos estudiantes.Nunca fui una persona sociable. Más bien se podría decir que en ocasiones evitaba a toda costa tener que salir con un grupo mayor de tres personas. Me sentía agobiada y en ocasiones no compartía nada en común con nadie. Aunque siempre he tenido un par de personas a las que puedo considerar amigas de verdad, en general, soy bastante rarita. Así que decidí explorar sola por las calles de la ciudad. 


Era una ciudad universitaria. Aunque era pequeña, como descubrí con el paso de los días, tenía muchos bares donde los estudiantes pasaban gran parte de la tarde y la mayoría eran todos iguales: musica para desgarrar los oídos, ese aroma envolvente a fritanga que no eras capaz de desprender de la ropa, adolescentes chillones, mesas llenas de gente... ¿Es que la gente no sabe lo que es sentarse a leer un libro tranquilamente? Escuchar de fondo un clásico del rock o de música instrumental? Comerte un trocito de tarta o tomar apaciblemente un café?...No parecía que esta ciudad fuese para mí.

Pero cual fue mi sorpresa cuando en una calle no tan transitada encontré un librería con encanto. Las puertas eran de madera reciclada pintadas de un color chillón pero de aspecto desgastado. Al pasar el umbral de tan curioso lugar, mi sorpresa fue en aumento. De fondo sonaba una de mis melodías favoritas, L' intermezzo de Cavalliera Rusticana! Y un agradable aroma a café recién hecho inundó mi alma de tal manera, que en ese momento sentí que estaba en el lugar perfecto para mi. Unas pequeñas mesitas rusticas gobernadas por sillones de orejas y sillas dispares se distribuían por entre las distintas estanterías y un leve rumor de conversaciones llenaba el aire sin agobiarlo.

Me sentí feliz. Inmensamente feliz. Por fin un lugar en el que podría pasar mis tardes de estudio tomando un café, comprando libros en los que me sumergiría tardes enteras.

La dependienta que estaba más próxima a mi me deseo buenas tardes y me explicó que se trataba de una librería cafetería en la que en ocasiones invitaban a autores a firmar libros, hacían monólogos, charlas literarias y eventos para poder disfrutar del mundo de  la lectura desde una perspectiva diferente. Y pensé que me encontraba en la fábrica de los sueños, donde a partir de hoy, todos mis sueños se harían realidad.

Martasky


miércoles, 8 de enero de 2014

Bienvenido el 2014 de los cambios

Como dije el año pasado, este año, el blog experimentará una serie de cambios que poco a poco lo irán, transformando en lo que quiero para él y por lo tanto, para mi también.

Lo primero que he de comentar este año, es que será el año de los grandes cambios. Todos ellos me dan miedo, unos más que otros, pero gracias a ellos creceré.

Cuando abrí este hace unos años, fue para dar rienda suelta a lo que más me gusta, que es escribir. A lo mejor no lo hago muy bien, pero como me dijo Mandarica una vez, escribir todos los días, aunque sea un poco, te va dando la soltura y cada vez se va haciéndolo mejor. Creo que es verdad y como esto es algo que me apasiona, además de la lectura, quiero dar comienzo al 2014 creando pequeñas historias, algunas viejas que volverán a ser retomadas. Otras serán las historias de esos miedos que crean esa tela de araña de la que a veces no somos capaces de salir, pero que gracias a esto, a mi terapia diaria de escribir cualquier cosa que pase por eso rincones ocultos de esta mente tan temerosa, seré capaz de darles otro enfoque, de darles ese toque de humor grotesco que tanto se merecen.

Así que, Bienvenidos de nuevo a Rincones Ocultos de mi Mente, donde la realidad no es otra que la fantasía de esta mente alocada y llena de vitalidad.

Martasky